miércoles, 22 de mayo de 2013

ANÁLISIS


ANÁLISIS - CONCLUSIONES  DE ENCUESTAS

Al realizar las encuestas a diferentes personajes, de la vida pública del barrio Calasanz pudimos encontrar, que aún falta mucha apropiación, por este fenómeno cultural, y que las posturas acerca de este aún son muy radicales, puesto que las personas adultas tachan a los creadores y a sus obras como vándalas, y no pueden comprender bien las intenciones comunicativas, que estos encierran.
Los ven como uno de los medios donde se recrean  diferentes incitaciones a la drogadicción y a la delincuencia común, haciendo que el barrio pierda una estética, que es de vital importancia para estas personas, pues estas creaciones hacen crear un espacio de inseguridad, refiriéndose más bien al sentimiento que les genera el hecho de verlos. Por otro lado las personas jóvenes si posen una visión más amplia de este movimiento, pues están de acuerdo con que estas creaciones encierran, unos mensajes sociales, que son unos supuestos llamados de atención, para el gobierno o sus respectivos gobernantes. Además de que estas obras son la manera que tiene de expresar sus ideas, sus sentimientos, o su creatividad, puesto que sus diseños y resultados encierran una labor ardua y de una buena imaginación y técnica.
Para realizar un estudio semiótico en base al fenómeno del grafiti Hemos decidido retomar al filósofo y semiólogo Armado Silva quien en su libro “punto de vista ciudadano” evidencia la existencia de diferentes valencias, que configuran en un sentido muy completo la investigación sobre el grafiti, y los diferentes fenómenos, que debemos tener presentes a la hora de analizar un grafiti, y sus mensajes sociales.
VALENCIAS DEL GRAFITI  (Punto de vista ciudadano 1987, pág. 30-34)
Las valencias del grafiti califican un texto, un enunciado o un pictograma en cuanto a las diferentes interpretaciones  y la extrema relatividad del texto del grafiti, siempre sometidos, a las variaciones ideológicas del real acontecer social.
Algunas  de las valencias más representativas de este fenómeno social,  son donde se ven reflejados,  procesos sociales,  de exclusión, ya sea desde sus propios realizadores, o de la aprobación social del mensaje,  contenido, mientras que por otra parte, alude a la puesta forma, atienden presupuestos temporales o instrumentales, a la vez que marca la contingencia social. Algunas de las valencias que Silva enumera  son la marginalidad, la cual se ve expresada en el hecho de que los mensajes que no es posible incluir en otros circuitos de comunicación, por incapacidad de poseer un medio,  por ser un mensaje dirigido a un sector previamente reconocido son expresados a través del grafiti. Por otro lado habla del anonimato y lo retoma entorno al hecho de que el grafiti mantiene en reversa su autoría por principio, sus mensajes aparecen sin firmas, o estas representan las denominaciones de organizaciones o grupos, los cuales buscan de esta manera proyectarse a la esfera pública.
También nos habla de la escenicidad en cuanto al lugar  elegido. Debido a que la  elección del espacio y la ambientación dotados por si mismos de significado, pasan a señalar una fuerte incidencia en la evolución estética del grafiti, ya que el diseño empleado, los colores usados y aspectos materiales de la puesta en escena de la inscripción, se constituyen en estrategias fundamentales del grafiti.
En el libro de Armando Silva “punto de vista ciudadano” plantea algo de relevante importancia para nuestra investigación y es el hecho de que nos retoma la importancia de analizar el llamado punto de vista ciudadano. Silva señala que:
“El punto de vista se entiende como una operación de mediación: aquella entre el cuadro grafiti, y su observador .El punto de vista implica, un ejercicio de visión, el captar un registro visual, pero también, compromete la mirada, esto es, lo inquietante del grafiti, que en muchas ocasiones puede tomarse como lo obsceno, y prohibido, aquello socialmente restringido, lo chocante, pero también lo obsceno en calidad de provocación publica, como exhibición para todos los ojos ciudadanos, complicando aún más el ejercicio visual y lo hace una operación, colectiva, se trata entonces  de ver lo obsceno, que está puesto para que todos lo miren. (Punto de vista ciudadano, 1987  pág. 67)”
Por otra parte retómanos las teorías planteadas por  Sebastián Serrano quien en su texto “Sistemas no verbales” habla de los tres grandes bloques de sistemas de comunicación no verbal. Partiendo de esto podemos decir que la lectura semiótica de los grafitis se encuentra impresa en el “bloque de sistemas que lo constituye el mundo de los objetos o artefactos, tanto los que están relacionados directamente con la persona, como vestidos, joyas, tatuajes, como los que se encuentran en un entorno más lejano” (Serrano, 1984). Pero teniendo en cuenta que el principal objetivo de los grafitis es la expresión a través de la imagen, una de sus características principales puede ser el hecho de que “en los mensajes no verbales predomina la función expresiva o emotiva sobre lo referencial” (Serrano, 1984). Y como es común en todas las áreas la cultura define la forma de expresión, en este caso “a culturas diferentes corresponden sistemas no verbales diferentes” (Serrano, 1984).

En general los habitantes del barrio Calasanz están de acuerdo con que en la ciudad hayan espacios para estas creaciones, puesto son manifestaciones culturales, como cualquier otra, que se deben de respetar, pero también creen que el barrio no es uno de los lugares o sitios apropiados argumentando que se deben  tener en cuenta los lugares en los que se hacen, pues no todos los espacios que están libres, pueden ser convertidos en murales llenos de formas y colores. Sugiriendo que estos se realicen en espacios de integración ciudadana, como parque o plazoletas.
También es importante hablar del apoyo que debe prestarle el estado y los diferentes organismos de poder de la ciudad, puesto que es una manifestación cultural, que debe de ser más acogida y valorada y no tachada de vandalismo o  realizar acusaciones sin sentido ni fundamento a  sus creadores. Sin en realidad saber si son verdaderos delincuentes o no, puesto que la mayoría de ellos, lo que están haciendo es tratar de llevar a cabo su derecho de libre expresión, entonces, para que no se presten este tipo de malentendidos, se debe  tratar de que haya un mayor equilibrio y respaldo de las organizaciones gubernamentales donde se acoja el arte, y se preserve lo estético de la ciudad.
Finalmente en las entrevistas realizadas a los grafiteros, pudimos encontrar un amor por lo que hacen y el deseo de mejorar cada día, más su arte. Tratando de mostrar algo bello y con sentido, para así poco a poco ir ganando la aceptación de toda la ciudadanía y de la sociedad en general. También observamos que ha habido un crecimiento muy significativo en cuanto a las tipografías y tipologías, que permiten la sofisticación de estas creaciones, pues ya podemos encontrar variados estilos, con efectos y letras muy bien definidas, que hacen de las de estas creaciones algo estéticamente muy agradables.
Para finalizar podemos decir que este movimiento cultural cada día crece más y no solo en barrios como Calasanz, si no en toda la ciudad en general, no con creaciones vagas, y poco  llamativas, si no que ahora son creaciones con fondo y forma, con tipografía y tipología de calidad, que encierran expresiones de muchos jóvenes con sentido social.


ANÁLISIS - CONCLUSIONES DE FOTOGRAFÍAS

A partir de la teoría de los sistemas no verbales, podemos referirnos a el grafiti   como una forma de comunicación, no verbal  en donde los mensajes están expuestos de una manera gráfica, en los murales de la cuidad, que son observados diariamente, por los que transitamos en ella,  convirtiéndose este arte visual, ya no en un fenómenos que tenga un poco auge o reconocimiento social, si no en una manera de expresión social y artísticas de ciertos jóvenes.
Como es el caso puntual del barrio Calasanz, en donde encontramos un número considerable de estas creaciones, en diversos lugares embelleciendo, para algunos las calles, para otro no tanto pues aún siguen pensado que estas manifestaciones son actos de vandalismo y desorden social, que lo único que hacen es dañar las paredes del barrio.
Como podemos ver  en las fotografías, los jóvenes grafiteros, manifiestan sus sentires, o actitudes en los murales del barrio, las cuales son los medio para que escuchemos, observemos, leamos y aceptemos sus manera de ver  el mundo y la forma como hacen resistencia a las desigualdades sociales. Esto por un lado, pues por otra parte, simplemente es una forma de hacerles tributos a sus gustos musicales, a drogas o cualquier otro tipo de manifestación cultural.
Avanzando cada día en las técnicas para su realización, pues ya se tienen establecidos ciertos tipos de letras, colores y además tipos grafitis en los cuales se, se ven diseños muy buenos y con gran sentido social, cultural o político  que impactan, logrando una comunicación no verbal efectiva. Pues generan reacciones y diferentes posturas frente a lo que desea comunicar.

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