ANÁLISIS - CONCLUSIONES DE ENCUESTAS
Al
realizar las encuestas a diferentes personajes, de la vida pública del barrio
Calasanz pudimos encontrar, que aún falta mucha apropiación, por este fenómeno
cultural, y que las posturas acerca de este aún son muy radicales, puesto que
las personas adultas tachan a los creadores y a sus obras como vándalas, y no
pueden comprender bien las intenciones comunicativas, que estos encierran.
Los
ven como uno de los medios donde se recrean
diferentes incitaciones a la drogadicción y a la delincuencia común,
haciendo que el barrio pierda una estética, que es de vital importancia para
estas personas, pues estas creaciones hacen crear un espacio de inseguridad,
refiriéndose más bien al sentimiento que les genera el hecho de verlos. Por
otro lado las personas jóvenes si posen una visión más amplia de este
movimiento, pues están de acuerdo con que estas creaciones encierran, unos
mensajes sociales, que son unos supuestos llamados de atención, para el
gobierno o sus respectivos gobernantes. Además de que estas obras son la manera
que tiene de expresar sus ideas, sus sentimientos, o su creatividad, puesto que
sus diseños y resultados encierran una labor ardua y de una buena imaginación y
técnica.
Para
realizar un estudio semiótico en base al fenómeno del grafiti Hemos decidido
retomar al filósofo y semiólogo Armado Silva quien en su libro “punto de vista
ciudadano” evidencia la existencia de diferentes valencias, que configuran en
un sentido muy completo la investigación sobre el grafiti, y los diferentes
fenómenos, que debemos tener presentes a la hora de analizar un grafiti, y sus
mensajes sociales.
VALENCIAS
DEL GRAFITI (Punto de vista ciudadano
1987, pág. 30-34)
Las
valencias del grafiti califican un texto, un enunciado o un pictograma en
cuanto a las diferentes interpretaciones
y la extrema relatividad del texto del grafiti, siempre sometidos, a las
variaciones ideológicas del real acontecer social.
Algunas de las valencias más representativas de este
fenómeno social, son donde se ven
reflejados, procesos sociales, de exclusión, ya sea desde sus propios
realizadores, o de la aprobación social del mensaje, contenido, mientras que por otra parte, alude
a la puesta forma, atienden presupuestos temporales o instrumentales, a la vez
que marca la contingencia social. Algunas de las valencias que Silva
enumera son la marginalidad, la cual se
ve expresada en el hecho de que los mensajes que no es posible incluir en otros
circuitos de comunicación, por incapacidad de poseer un medio, por ser un mensaje dirigido a un sector
previamente reconocido son expresados a través del grafiti. Por otro lado habla
del anonimato y lo retoma entorno al hecho de que el grafiti mantiene en
reversa su autoría por principio, sus mensajes aparecen sin firmas, o estas
representan las denominaciones de organizaciones o grupos, los cuales buscan de
esta manera proyectarse a la esfera pública.
También
nos habla de la escenicidad en cuanto al lugar
elegido. Debido a que la elección
del espacio y la ambientación dotados por si mismos de significado, pasan a
señalar una fuerte incidencia en la evolución estética del grafiti, ya que el
diseño empleado, los colores usados y aspectos materiales de la puesta en
escena de la inscripción, se constituyen en estrategias fundamentales del
grafiti.
En
el libro de Armando Silva “punto de vista ciudadano” plantea algo de relevante
importancia para nuestra investigación y es el hecho de que nos retoma la
importancia de analizar el llamado punto de vista ciudadano. Silva señala que:
“El
punto de vista se entiende como una operación de mediación: aquella entre el
cuadro grafiti, y su observador .El punto de vista implica, un ejercicio de
visión, el captar un registro visual, pero también, compromete la mirada, esto
es, lo inquietante del grafiti, que en muchas ocasiones puede tomarse como lo
obsceno, y prohibido, aquello socialmente restringido, lo chocante, pero
también lo obsceno en calidad de provocación publica, como exhibición para
todos los ojos ciudadanos, complicando aún más el ejercicio visual y lo hace
una operación, colectiva, se trata entonces
de ver lo obsceno, que está puesto para que todos lo miren. (Punto de
vista ciudadano, 1987 pág. 67)”
Por
otra parte retómanos las teorías planteadas por
Sebastián Serrano quien en su texto “Sistemas no verbales” habla de los
tres grandes bloques de sistemas de comunicación no verbal. Partiendo de esto
podemos decir que la lectura semiótica de los grafitis se encuentra impresa en
el “bloque de sistemas que lo constituye el mundo de los objetos o artefactos,
tanto los que están relacionados directamente con la persona, como vestidos,
joyas, tatuajes, como los que se encuentran en un entorno más lejano” (Serrano,
1984). Pero teniendo en cuenta que el principal objetivo de los grafitis es la
expresión a través de la imagen, una de sus características principales puede
ser el hecho de que “en los mensajes no verbales predomina la función expresiva
o emotiva sobre lo referencial” (Serrano, 1984). Y como es común en todas las
áreas la cultura define la forma de expresión, en este caso “a culturas
diferentes corresponden sistemas no verbales diferentes” (Serrano, 1984).
En
general los habitantes del barrio Calasanz están de acuerdo con que en la
ciudad hayan espacios para estas creaciones, puesto son manifestaciones
culturales, como cualquier otra, que se deben de respetar, pero también creen
que el barrio no es uno de los lugares o sitios apropiados argumentando que se
deben tener en cuenta los lugares en los
que se hacen, pues no todos los espacios que están libres, pueden ser
convertidos en murales llenos de formas y colores. Sugiriendo que estos se
realicen en espacios de integración ciudadana, como parque o plazoletas.
También
es importante hablar del apoyo que debe prestarle el estado y los diferentes
organismos de poder de la ciudad, puesto que es una manifestación cultural, que
debe de ser más acogida y valorada y no tachada de vandalismo o realizar acusaciones sin sentido ni
fundamento a sus creadores. Sin en
realidad saber si son verdaderos delincuentes o no, puesto que la mayoría de
ellos, lo que están haciendo es tratar de llevar a cabo su derecho de libre
expresión, entonces, para que no se presten este tipo de malentendidos, se
debe tratar de que haya un mayor
equilibrio y respaldo de las organizaciones gubernamentales donde se acoja el
arte, y se preserve lo estético de la ciudad.
Finalmente
en las entrevistas realizadas a los grafiteros, pudimos encontrar un amor por
lo que hacen y el deseo de mejorar cada día, más su arte. Tratando de mostrar
algo bello y con sentido, para así poco a poco ir ganando la aceptación de toda
la ciudadanía y de la sociedad en general. También observamos que ha habido un
crecimiento muy significativo en cuanto a las tipografías y tipologías, que
permiten la sofisticación de estas creaciones, pues ya podemos encontrar
variados estilos, con efectos y letras muy bien definidas, que hacen de las de
estas creaciones algo estéticamente muy agradables.
Para
finalizar podemos decir que este movimiento cultural cada día crece más y no
solo en barrios como Calasanz, si no en toda la ciudad en general, no con
creaciones vagas, y poco llamativas, si
no que ahora son creaciones con fondo y forma, con tipografía y tipología de
calidad, que encierran expresiones de muchos jóvenes con sentido social.
ANÁLISIS
- CONCLUSIONES DE FOTOGRAFÍAS
A
partir de la teoría de los sistemas no verbales, podemos referirnos a el
grafiti como una forma de comunicación,
no verbal en donde los mensajes están
expuestos de una manera gráfica, en los murales de la cuidad, que son
observados diariamente, por los que transitamos en ella, convirtiéndose este arte visual, ya no en un
fenómenos que tenga un poco auge o reconocimiento social, si no en una manera
de expresión social y artísticas de ciertos jóvenes.
Como
es el caso puntual del barrio Calasanz, en donde encontramos un número
considerable de estas creaciones, en diversos lugares embelleciendo, para
algunos las calles, para otro no tanto pues aún siguen pensado que estas
manifestaciones son actos de vandalismo y desorden social, que lo único que
hacen es dañar las paredes del barrio.
Como
podemos ver en las fotografías, los
jóvenes grafiteros, manifiestan sus sentires, o actitudes en los murales del
barrio, las cuales son los medio para que escuchemos, observemos, leamos y
aceptemos sus manera de ver el mundo y
la forma como hacen resistencia a las desigualdades sociales. Esto por un lado,
pues por otra parte, simplemente es una forma de hacerles tributos a sus gustos
musicales, a drogas o cualquier otro tipo de manifestación cultural.
Avanzando
cada día en las técnicas para su realización, pues ya se tienen establecidos
ciertos tipos de letras, colores y además tipos grafitis en los cuales se, se
ven diseños muy buenos y con gran sentido social, cultural o político que impactan, logrando una comunicación no
verbal efectiva. Pues generan reacciones y diferentes posturas frente a lo que
desea comunicar.
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